Primer acto de magia: Borussia Dortmund 1-1 Liverpool

Primer acto de magia: Borussia Dortmund 1-1 Liverpool

abril 8, 2016 3 Por George Olmos
Primer acto de magia.

Por Billy Escobar (@BillyEscobar7)

Los estadios existen para jugar a la magia. El mundo, para vivirla… y lo que se vivió ayer por la noche en Signal Iduna Park, tanto en la cancha como en la tribuna, fue épico y lo mejor es que tendrá segunda parte.
Faltan palabras para describir cada minuto previo al pitazo inicial, porque no solamente era el regreso de Klopp a Dortmund, a quien la afición local se le rindió como a pocos; también era el encuentro de dos de las aficiones más apasionadas del mundo y que están unidas por el que considero, el himno más bello que tiene este deporte.
Y fue exactamente con las estrofas de “You’ll Never Walk Alone” que la magia se hizo presente, al grado de llevarnos a varios al borde las lágrimas, en el estadio y también desde casa, de enseñarnos otra vez porque amamos este deporte y porque amamos este club también.
Con el árbitro señalando el inicio del encuentro, aquella hermandad se borró, era el momento de que cada afición y cada equipo buscara imponer condiciones, el césped se volvió un tablero de ajedrez con Thomas Tuchel luciendo el 4-4-1-1 y por su parte Jürgen Klopp con el 4-3-3 característico, ambos equipos sabían de la peligrosidad de cada uno, con lo cual empezaron respetándose mutuamente.
Con el paso de los minutos, los amarillos presionaban en zona alta y la salida de los Reds se ensuciaba cruzando media cancha, por lo que el aroma de gol se sentía cerca, ese truco de magia que despierta las pasiones, se palpitaba. Pero llegó primero a la afición que siempre cree, del equipo el cual no era favorito, ahí brotó el primer grito de gol en esta eliminatoria gracias a la definición de Origi y el desvío de un defensor.
Las dudas se instalaron en los jugadores del Dortmund tras el gol, la confusión en la tribuna era bastante, después de ver festejar a Klopp el gol encajado como si el rival de esta noche fuera uno más y su equipo fuera el desde hace años.
La segunda mitad, con algunos ajustes en el tablero de ajedrez, nos regalaron 45 minutos que se fueron como agua. El Dortmund inició impetuoso atacando la portería de Mignolet. Obtuvo la recompensa inmediatamente, con un error en la marca y un remate certero de Hummels, que ya en el partido se había puesto la capa y el sombrero para pintar una serie de asistencias claras de gol con esa pierna tan educada que tiene.
Del otro lado, Allen, Firmino y algunos minutos de Sturridge, ayudaron para que el Liverpool siguiera sorprendiendo a los expertos y Weidenfeller que atajó tres situaciones de gol seguidas que hubieran sentenciado en parte la eliminatoria.
Como truco de magia, el “You’ll Never Walk Alone” sonó cerca del 90 para recordarnos que el primer acto estaba por terminar y que todo se quedaría para la segunda función en Anfield la próxima semana, donde la atmósfera promete ser mucho mejor y el partido aún más entretenido, en busca de la otra mitad de gloria en Europa.