Liverpool 1-0 Queens Park Rangers

diciembre 10, 2011 8 Por Esto es Anfield

La victoria regresa a Anfield


Suárez volvió a brillar y golear después de un mes sin pólvora.

Sin duda lo más importante del partido de hoy, más allá de los condicionantes, los precedentes en Anfield contra equipos recién ascendidos y la falta de pólvora en ataque, era ganar, fuera como fuera. Había que recuperar la moral del grupo, y los tres puntos que se han conseguido esta tarde pueden servir de base para continuar creciendo.

Por Luis JFT96 (@luis_jft96)

La grada del Anfield no esperaba otra cosa esta tarde que dejar los tres puntos en el casillero del Liverpool. Para ello el equipo de entrenadores del conjunto Red ha tenido que darle muchas vueltas a la composición del once inicial que presentarían ante el Q.P.R.. Finalmente se han decantado por presentar un centro del campo plagado de jugadores de calidad, pero poco dotados para el fútbol defensivo. Así Charlie Adam y Jordan Henderson serían lo encargados de sostener al equipo y de iniciar el fútbol de ataque del Liverpool. En las bandas Downing y Maxi, que había sido reclamado por la afición toda la semana, serían los encargados de romper la defensa de los Hoops, y Kuyt y Suárez formarían una pareja de atacantes muy luchadora.

Pronto pudimos comprobar que Maxi y Downing disputarían el partido a pierna cambiada facilitando los disparos y combinaciones, y dificultando los centros desde las bandas. Tampoco transcurrió demasiado tiempo antes de que se viera claramente el partido que iba a plantear Neil Warnock en Anfield, ya que en los primeros minutos se pudo comprobar como los Rangers se metían en su propia área a la espera de que el Liverpool no pudiera perforar la red de la portería defendida en la tarde de hoy por el veterano Radek Cerny.

Liverpool: Reina, Johnson, Skrtel, Agger, Enrique, Maxi (Bellamy, min. 79), Henderson, Adam, Downing (Shelvey, min. 87), Kuyt, Suarez.

QPR: Cerny, Young, Gabbidon, Ferdinand (Orr, min. 50), Traore, Wright-Phillips, Barton, Faurlin, Mackie (Hill, min. 78), Smith (DJ Campbell, min.66) Bothroyd.

El Liverpool entró muy fuerte en el partido, sucediéndose los tiros de Maxi, Skrtel y de nuevo Maxi, en esta ocasión siendo repelido por Luke Young. La totalidad de la primera parte ha sido de dominio rojo. De hecho es difícil recordar algún acercamiento a la meta de Pepe Reina de nuestros rivales de hoy. Los más activos en este primer periodo han sido Maxi, Kuyt y sobre todo Luis Suárez. El genial jugador uruguayo aparecía en todas las jugadas de ataque de los Reds. Su primera gran ocasión de marcar llegó tras un magnífico centro al área de Steward Downing, que cabeceaba el charrúa muy centrado a las manos de Cerny, que empezaba a convertirse en la figura del Queen´s Park Rangers. Poco después se le iba un poco desviado un gran tiro cruzado tras un pared en la banda derecha con Dirk Kuyt.

Sus compañeros le buscaban incluso estando en mejor posición para rematar que el uruguayo, de este modo tanto Maxi como Kuyt decidieron darle dos pases de gol a los que Suárez no llegó por milímetros, y el charrúa les devolvió el «regalo» con un pase que cruzó todo el área rival sin que el argentino y el holandés llegaran a contactar con el cuero.

La mejor ocasión del Liverpool en esta primera parte la tendría Maxi Rodríguez en el minuto 30, pero no supo definir en un uno contra uno con Cerny después de un pase magistral de Dirk Kuyt. El Liverpool cerró la primera parte con un «arreón» final típico de los Reds, en el que Suárez vio como su tiro era detenido por Cerny de nuevo y Downing no logró adelantar al Liverpool con su tiro tras una pared con Dirk Kuyt.

Suárez no podía creerse que el partido siguiera con empate a cero.

El Liverpool era dominador absoluto del encuentro, el portero rival se estaba saliendo, y nos íbamos al descanso con empate. El guión de los últimos partidos se repetía. Faltaban los postes.

La segunda parte comenzó con las misma sensaciones con las que acabó el primero, dominio total de los de Dalglish. De este modo en el primer minuto de la reanudación llegó el único gol del partido. Después de lanzarse un corner el balón caía en los pies de Charlie Adam en la banda izquierda del ataque liverpudlian, el escocés encaraba a Shaun Wright Phillips, que con inteligencia cubría su pierna izquierda, pero Adam sacaba un centro fantástico con su pierna derecha que era rematado magistralmente de cabeza por Luis Suárez. 1-0. La celebración de los jugadores dejaba claro lo mucho que había costado abrir el marcador. Seguíamos sin noticias del Q.P.R. en ataque.

El uruguayo se elevó por encima de toda la defensa.
El Liverpool siguió apretando en ataque pese a estar por delante en el marcador, y los palos de las portería de Anfield volvieron a estar invitados al espectáculo. Luis Suárez dominaba la pelota en la parte derecha del área rival, se la cedía a Maxi Rodríguez para que el argentino rematara a puerta pero su tiro se encontraba con el guante de Cerny primero y con el poste de la portería que este defendía después. Ya hemos perdido la cuenta de cuántos palos lleva el Liverpool en esta temporada, pero aún habría tiempo para otro más.

En el minuto 67 se producía un nuevo ataque peligroso de los Reds, Suárez y Maxi se pasaban el balón entre ellos en cuatro ocasiones hasta que el argentino se quedaba solo delante del veterano guardameta de los Rangers, al que se volvió a encontrar en su remate.

En el último cuarto de hora del partido por fin apareció el Q.P.R. de la mano del scouse Joey Barton, quién hizo trabajar a Reina en un corner que lanzó con el exterior de su bota directo a portería. También el Liverpool tuvo su oportunidades en el tramo final del partido, primero con una falta lateral que lanzó con maestría el recién incorporado Craig Bellamy, y justo antes de terminar el encuentro con un remate de Shaun Wright Phillips contra su propia portería, tras un gran centro del propio Bellamy, que acabó en el larguero de la meta defendida por Cerny, que cuajó una fenomenal actuación.


L-Q footyroom.com por footyroom

El Liverpool se quedaba con lo tres puntos en casa, algo que no conseguía desde el 24 de septiembre contra Wolverhampton.