El estatuto The Kop

El estatuto The Kop

octubre 31, 2019 2 Por Esto es Anfield

“El estatuto The Kop”

Este post apareció en el blog que no habla de fútbol, que realizó nuestro Luis «The Lion King» con Juan Morán hace años y lo rescatamos para que todos entendamos lo que es ser del Liverpool y más después de lo acontecido estos días en nuestras redes sociales.

«Hoy es un hito para la mundialmente famosa ciudad de Liverpool. Hace 800 años a la ciudad le fue concedido su estatuto y nació el bullicio único, histórico y cosmopolita de Liverpool. Su dialecto y su gente son Scouse – un guiso hecho de muchos ingredientes – y su símbolo es el icónico Liver Bird. Un equipo en la ciudad de Liverpool lleva su nombre. Un equipo lleva el símbolo de la ciudad de Liverpool. Un equipo propaga el nombre de la ciudad por los cuatro confines. Pregunta a cualquiera, en cualquier parte del mundo, si conocen Liverpool y te dirán que sí – que es de donde son los Beatles. Y el Liverpool FC.

 

Parte del folklore del LFC es su famoso Spion Kop. Y recordando la historia y las tradiciones de la ciudad en el día de su 800 cumpleaños, vale la pena que recordemos a los últimos guardianes del famoso Kop, a alguno de sus principios.

 

El primero es que somos guardianes. El Kop es un espíritu, una actitud, el corazón y el alma del Liverpool F.C. Nadie lo posee pero juntos somos una legión, una fuerza como ninguna otra.

 

No hay más. El Kop es una excepción. Es la cuna de la cultura de grada, del humor y de las canciones – el genuino jugador número 12. El Kop innova. Nunca ha copiado. Como Liverpudlians, nunca debemos seguir el resto de las tendencias y creaciones del resto de países. Si eso toma la forma de cánticos de grada de ligas menores, aplausos de foca sobre la cabeza, o ridiculizar mezquinamente a los seguidores del equipo contrario, el Kop merece algo mejor. Eso significa una canción para cada jugador. Ningún abucheo. No molestar a ningún jugador del Liverpool mientras tiene el balón. Lo mismo para el equipo contrario cuando lo han merecido. Aplaudir a su portero. Y por lo general, cualquier canción, tendencia o truco de partido que hayas tomado de espectáculos como Soccer AM, olvídalos. Esto es justo lo que no son los modos del Liverpool. Y tampoco es un debate de esos de aficionados locales contra aficionados de fuera de la ciudad – un aficionado es un aficionado, vengan de dondequiera que vengan. Tratar de recordar qué especial es nuestra ayuda, y salvaguardar eso para el futuro. Tratar de hacer vibrar al Kop (y a los aficionados del equipo contrario). Tratar de levantar las bufandas y las banderas, y levantar las vigas. Piensa cómo fue contra el Chelsea animando al equipo desde el primer al último minuto.

 

Cómo con las canciones, la moda y todos los aspectos de la cultura de grada, somos pioneros de banderas y pancartas. Éstas deben siempre ser una cuestión de orgullo para el club, y se relacionan con el club o la ciudad. No importa cuanto de lejos hayas viajado para seguir a los Redmen, no importa cuánto quieras que los chicos regresen a casa para ver esa bandera loca del perro y del pato, hay banderas que son Liverpool – y hay banderas que realmente no lo son. No lo son las cruces de S. Jorge. No lo son las de los lugares fuera de los códigos postales L. No lo son las de filosofías al estilo Confucio. Y nunca, nunca, utilices las palabras “on tour”. Mantener las banderas Scouse es una tradición que defendemos con orgullo.

 

El 15 de abril de 1989, muchos miles de nosotros salimos a apoyar a nuestro equipo en la semifinal de la copa F.A. 96 de nosotros nunca regresaron a casa. Honraremos siempre la memoria de los que murieron en Hillsborough. Por respeto hacia ellos y sus familias, y con desdén hacia los mediocres gacetilleros sin principios que contaron una vergonzosa sarta de mentiras sobre una desesperada tragedia humana, nunca compraremos o leeremos el periódico The Sun, y deploramos su lectura por parte de cualquier seguidor del Liverpool.

 

Es nuestra costumbre y nuestro privilegio como Liverpudians dar la bienvenida a los seguidores de cualquier parte del mundo. Esperamos que todos los hinchas del Liverpool de todas las edades, dondequiera que se sienten dentro del campo, muestren parecido respeto a la ciudad del equipo que apoyan. No es agradable cuando los visitantes se ponen pelucas con la permanente rizada y le dicen a los locales que se “calmen” (Nota del Traductor: estereotipos de una comedia de los noventa). No es ingenioso reír junto con los hinchas de fuera que cantan pesadas rimas de guardería sobre un delito automovilístico. Apoya al Liverpool F.C. y apoyas a la vez a Liverpool.

 

“Partidarios de Liverpool F.C. de todo el mundo.” No toleramos el racismo. Todo el mundo conoce al LFC, a lo largo de todo el planeta. Tenemos seguidores de Nairobi a Nagoya, gente que nos ama porque hacemos cosas ala manera de Liverpool. Tenemos estilo, tenemos honor, tenemos principios. Somos una fuerza global con un verdadero pulso local, un club de la gente.

 

Nuestro propio icono, el símbolo que hace al Kop una leyenda por todo el mundo, es nuestro himno ‘You’ll Never Walk Alone’. Si hay una cosa que nos diferencia como hinchas, es este ritual justo antes del partido, este grito de la guerra, nuestro himno de triunfo, y esporádicamente de dolor. Somos custodios del himno, y tenemos que mantenerlo y pasarlo vivo a la generación siguiente, en estado puro. Nunca podemos diluir la canción, su mensaje y su impacto con medias tintas y aplausos arrebatados a media canción. Respetemos el himno y hagámoslo orgullosos, cantándolo lentamente y con sincera emoción hasta el final, con las bufandas bien arriba. Amen»